martes, 29 de septiembre de 2026

 



SALUDO DE BIENVENIDA A LOS RESTOS DEL PADRE CAMILO TORRES RESTREPO A LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA

 

Padre Camilo: Regresas. No como ausencia, no como pregunta abierta en la historia, no como nombre perseguido por el silencio, sino como presencia serena que vuelve a casa cargado de aprendizajes y enseñanzas.

 Vuelves al lugar donde aprendiste a pensar el país, donde descubriste que la fé también debía caminar con el pueblo, donde la sociología se volvió compromiso y el amor dejó de ser consuelo para convertirse en acción.

 Vuelves a la Universidad Nacional de Colombia, esa universidad que te vio llegar joven en 1947, que acompañó tus búsquedas entre filosofía y teología, que te recibió de regreso desde Lovaina y Nueva York, que te abrió sus aulas como docente, su campus como espacio de encuentro, y sus comunidades como horizonte de transformación.

 Aquí, en esta Universidad Pública organizaste sueños, aquí levantaste ladrillo por ladrillo una capilla, aquí sembraste conciencia social, aquí fundaste caminos con Orlando Fals Borda y Eduardo Umaña Luna, aquí ayudaste a parir las ciencias sociales colombianas, la sociología, aquí defendiste al movimiento estudiantil cuando pensar era ya un acto de rebeldía.

 Hoy, después de sesenta años de espera, tu cuerpo vuelve al corazón que nunca abandonó. Este 18 de febrero de 2026, en una ceremonia sobria y profundamente hermosa, cargada de oración, reflexiones y cantos,  tus restos fueron depositados en una urna en la capilla que tú mismo ayudaste a construir.

 Ese gesto no es solo un acto funerario: es una reparación histórica, una victoria de la memoria sobre el olvido, una prueba viva de que los desaparecidos pueden ser encontrados cuando existe voluntad institucional y cuando la ciencia, la historia y la ética caminan juntas.

 Padre Camilo, descansas ahora entre estudiantes, entre libros abiertos, entre debates inconclusos, entre juventudes que todavía buscan tu voz.

Descansas en la universidad pública, en la casa del pensamiento crítico, en el territorio donde sembraste el amor eficaz y la idea obstinada del Frente Unido.

 Y por eso hoy decimos, con respeto y con emoción: bienvenido. Bienvenido a tu capilla. Bienvenido a tu universidad. Bienvenido al lugar donde tu palabra sigue latiendo en cada clase, en cada protesta, en cada gesto solidario.

 A la Universidad Nacional de Colombia le corresponde hoy un honor inmenso y una responsabilidad mayor: ser guardiana de tus restos y custodio de tu legado. Porque no solo protege una urna. Custodia una vida entregada al pueblo. Resguarda una historia hecha de coherencia. Abraza una memoria que interpela al presentey convoca al futuro.

 Que esta casa de estudios sea también casa de conciencia. Que tu descanso sea semilla. Que tu regreso nos recuerde que la esperanza necesita organización y que la fe verdadera se escribe con justicia.

 Padre Camilo: esta es tu casa y está es tu familia y aquí, entre nosotros, tu lucha continúa por una Colombia digna, justa y en paz. 

 

CARLOS MEDINA GALLEGO  Historiador - Analista Político

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