SALUDO DE
BIENVENIDA A LOS RESTOS DEL PADRE CAMILO TORRES RESTREPO A LA UNIVERSIDAD
NACIONAL DE COLOMBIA
Padre Camilo: Regresas. No como ausencia, no como pregunta abierta en la
historia, no como nombre perseguido por el silencio, sino como presencia serena
que vuelve a casa cargado de aprendizajes y enseñanzas.
Vuelves al lugar donde aprendiste a pensar el país, donde descubriste que
la fé también debía caminar con el pueblo, donde la sociología se volvió
compromiso y el amor dejó de ser consuelo para convertirse en acción.
Vuelves a la Universidad Nacional de Colombia, esa universidad que te vio
llegar joven en 1947, que acompañó tus búsquedas entre filosofía y teología,
que te recibió de regreso desde Lovaina y Nueva York, que te abrió sus aulas
como docente, su campus como espacio de encuentro, y sus comunidades como
horizonte de transformación.
Aquí, en esta Universidad Pública organizaste sueños, aquí levantaste
ladrillo por ladrillo una capilla, aquí sembraste conciencia social, aquí
fundaste caminos con Orlando Fals Borda y Eduardo Umaña Luna, aquí ayudaste a
parir las ciencias sociales colombianas, la sociología, aquí defendiste al
movimiento estudiantil cuando pensar era ya un acto de rebeldía.
Hoy, después de sesenta años de espera, tu cuerpo vuelve al corazón que
nunca abandonó. Este 18 de febrero de 2026, en una ceremonia sobria y
profundamente hermosa, cargada de oración, reflexiones y cantos, tus
restos fueron depositados en una urna en la capilla que tú mismo ayudaste a
construir.
Ese gesto no es solo un acto funerario: es una reparación histórica, una
victoria de la memoria sobre el olvido, una prueba viva de que los
desaparecidos pueden ser encontrados cuando existe voluntad institucional y
cuando la ciencia, la historia y la ética caminan juntas.
Padre Camilo, descansas ahora entre estudiantes, entre libros abiertos,
entre debates inconclusos, entre juventudes que todavía buscan tu voz.
Descansas en la universidad pública, en la casa del pensamiento crítico,
en el territorio donde sembraste el amor eficaz y la idea obstinada del Frente
Unido.
Y por eso hoy decimos, con respeto y con emoción: bienvenido. Bienvenido
a tu capilla. Bienvenido a tu universidad. Bienvenido al lugar donde tu palabra
sigue latiendo en cada clase, en cada protesta, en cada gesto solidario.
A la Universidad Nacional de Colombia le corresponde hoy un honor inmenso
y una responsabilidad mayor: ser guardiana de tus restos y custodio de tu
legado. Porque no solo protege una urna. Custodia una vida entregada al pueblo.
Resguarda una historia hecha de coherencia. Abraza una memoria que interpela al
presentey convoca al futuro.
Que esta casa de estudios sea también casa de conciencia. Que tu descanso
sea semilla. Que tu regreso nos recuerde que la esperanza necesita organización
y que la fe verdadera se escribe con justicia.
Padre Camilo: esta es tu casa y está es tu familia y aquí, entre
nosotros, tu lucha continúa por una Colombia digna, justa y en paz.
CARLOS MEDINA GALLEGO Historiador - Analista Político
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