sábado, 22 de octubre de 2016

Conversaciones Gobierno Nacional-ELN
Siete sugerencias útiles





CARLOS MEDINA GALLEGO
Docente-Investigador
Universidad Nacional de Colombia
Centro de Pensamiento y Seguimiento al Proceso de Paz – CPSPP-UN

El pasado 30 de Marzo, el Gobierno Nacional y el Ejército de Liberación Nacional –ELN-, dieron a conocer a la Nación una agenda de conversaciones de paz, para dar inicio a la fase pública de diálogos con los acompañamientos internacionales correspondientes y con la decidida participación de la sociedad que tendrá inicios el próximo 27 de Octubre en la ciudad de Quito. Este hecho importante en el marco de la construcción de una paz completa, se ha venido recubriendo de significativas iniciativas sociales, cautelosas actitudes institucionales, no pocos cuestionamientos de sectores de la oposición al gobierno  y,  algún condicionamiento presidencial relacionado con el secuestro, para echar a andar el proceso.

Pese a todas las observaciones y objeciones que se puedan hacer a estas conversaciones es trascendente señalar que hay un avance consistente en haber evacuado la etapa exploratoria, haber reconocido la especificidad del ELN, superado la intención de imponerle a la organización los acuerdos de la Habana y su metodología, reconocer que son dos mesas pero  un  solo proceso de paz, para un único país y, dejar abierta la puerta para que los dos procesos se puedan ir encontrando en acuerdos sobre temas que le son comunes.

Quienes trabajamos a la paz con optimismo siempre estamos pensando en cómo ayudar a construir los procesos de manera que estos se den de la mejor forma posible y puedan arrojar los mejores resultados. Lo hacemos desde el estudio y la experiencia que hemos adquirido en los acompañamientos a los largo de más de tres décadas de ensayos, fracasos y muy importantes avances en materia de paz. La Constitución Política de Colombia,  que está cumpliendo 25 años,  es uno de esos logros relevantes.   

Quisiera hacer siete sugerencias que resulten útiles al proceso que esta por iniciarse entre el Gobierno Nacional y el ELN:      

Primera sugerencia.  NO es útil que se le coloquen, para empezar conversaciones,  trancas al camino, pre-requisitos, condicionantes, líneas rojas, inamovibles o cualquier otra cosa que les impida encontrarse, conversar y llegar a acuerdos transcendentes. Es de suponer que la fase exploratoria tenía el propósito, no solo de elaborar la agenda sobre lo conversable, sino, adicionalmente limpiar el camino de los obstáculos que pudieran impedir tener curso a los diálogos. No es hora de devolverse, sino de avanzar. Si todo no estaba listo hay que echar mano de la filosofía del arriero que nos enseña que en el camino se arreglan las cargas. Esta es la hora de ir hacia adelante.  

Segunda sugerencia: La decisión de negociar en medio del conflicto no es fácil en el modelo de conversaciones que se pretende realizar, que involucra de manera decidida a la sociedad. Es necesario crear un ambiente humanitario que le permita a las comunidades participar en los territorios y a la mesa contar con las condiciones políticas para dedicarse de pleno a las conversaciones y a los acuerdos, sin que las vicisitudes de la guerra mantengan una opinión pública reaccionando negativamente frente a cada hecho que ocurra.

Ese ambiente humanitario, debe posibilitar que tenga curso la demanda sobre la liberación de los secuestrados, la concentración y el mejoramiento de las condiciones de los prisioneros e incluso su participación directa en los diálogos, así como el ofrecimiento y las garantías de seguridad para que quienes desde la sociedad participen en los diálogos no se vean afectados por la guerra,  ni durante, ni después de las conversaciones.

Ambientar Humanitariamente los diálogos es en la práctica desescalar el conflicto y avanzar hacia el cese multilateral, dado la particularidad que los territorios se comparten con las áreas de influencia de la otra fuerza en proceso de paz, que tiene sobre los mismos sus propias dinámicas pedagógicas y de implementación. Pero también, tomar en consideración que existe una dinámica paramilitar que es necesario detener y sobre la cual el Estado, liberando sus propias fuerzas de esas prácticas, debe operar.

Tercera sugerencia. Construir desde el comienzo de las conversaciones las mejores y más solidas relaciones entre las partes, de manera que se funden las confianzas, seguridades y certezas que se está trabajando por el éxito del proceso. La relación de los jefes de las delegaciones debe ser fluida, abierta, democrática, flexible y realista. No importa que tan intensas y contradictorias sean las conversaciones y las propuestas, siempre deben existir el convencimiento de que es posible un acuerdo que deje a las partes satisfechas. Es necesario no llevar a la mesa la mentalidad de la guerra en el sentido de la confrontación para la derrota del enemigo, sino, la de la política que contiene la disposición para llegar a acuerdos con el adversario. Introducir como costumbre entre los jefes de delegación cuando las cosas estén muy duras, venga tomémonos un tinto y conversemos…

Cuarta sugerencia.  La experiencia del proceso en marcha y de  otros procesos enseña que necesario unificar la estrategia pedagógica y comunicativa dirigida a la nación, de manera que siempre se tenga un mensaje esperanzador desde la mesa sobre los avances de la misma, aun en los momentos más difíciles que internamente puedan estar pasando. No resulta útil, ni sano para el proceso llevar las contradicciones y problemas de la mesa al seno de la opinión pública cuando esta nada puede hacer al respecto. En los momentos más críticos, resulta más oportuno que conjuntamente señalen que la mesa viene trabajando con especial esfuerzo y dedicación para sacar adelante los acuerdos. Una solida estrategia comunicativa conjunta es fundamental para enfrentar a los críticos de oficio de los procesos de paz.

Quinta sugerencia.  Precisar los aspectos metodológicos y operativos del proceso en la mesa de conversaciones. Es necesario que las primeras sesiones, las de crear confianza, seguridades y certezas, dediquen especial atención a las rutas metodológicas del proceso, en particular,  las que tienen que ver con la participación de la sociedad y los productos resultantes de la misma. Esto significa tener una hoja de ruta clara sobre el desarrollo del proceso que defina acciones, procedimientos, tiempos y resultados.

 A este respecto, la mesa podría tomar en consideración, como insumos, las propuestas que las comunidades, organizaciones sociales, políticas, no gubernamentales,  académicos… vienen elaborando para ayudar a construir el proceso. Incluso, podrían invitar a representantes de esas formas organizativas a reunirse con ellos, para la socialización de sus propuestas.

Sexta sugerencia, el trabajo se hace más productivo si a medida que avanzan las conversaciones se crean subcomisiones temáticas, que adelantan investigaciones y conversaciones sobre temas puntuales y rinden informes y hacen sugerencias a la mesa central, sobre las posibilidades de acuerdo que se pueden construir al respecto de los mismos. Esa divisiones temáticas del trabajo resultan más útiles, si se hacen acompañar de la visita de miembros de la sociedad, dirigentes sociales y expertos en los temas que permitan tener una mirada más amplia y plural de los mismos.

Siempre es bueno contar con la asesoría y la experticia calificada en temas revestidos de mayores tensiones y complejidades y estar dispuestos a tomar en consideración sus observaciones.

Séptima sugerencia. El tiempo de las conversaciones y los acuerdos se mide en términos de voluntad política de las partes. No existe un reloj distinto a ese,  cualquier presión que se ejerza es contraproducente y,  como se ha demostrado,  fijar plazos, para incumplirlos es equivocado.

No es mejor proceso el que se demora más, ni el que se demora menos, sino el que saca mejores resultados y llega a acuerdos en que las partes quedan satisfechas y la nación en su conjunto se beneficia.

Los procesos de paz, siempre abordan en primera instancia el tiempo futuro que es el de los cambios y las reformas que han de garantizar la convivencia pacífica y a justificar la dejación de las armas. Este es un tiempo para conocerse, construir confianza y ganar seguridades de que lo acordado se va a cumplir. Es un tiempo para pensar bienestar, justicia, equidad y democracia. Reformas sustanciales, en el camino de las reformas estructurales que le corresponden a las luchas políticas del postconflicto.

Luego se aborda el tiempo pasado y se salda cuentas con él; es el que aborda el tema de las víctimas y la justicia. Recoge y construye acuerdos sobre la base del reconocimiento pleno de los derechos humanos de las víctimas, su derecho a la verdad, a la justicia, a la reparación integral y al compromiso de no repetición. Las victimas deben estar al centro de este tiempo en perspectiva de futuro.

El último tiempo que se aborda es el presente que es el de la terminación de la guerra, el fin del conflicto, la dejación de las armas y el paso de la insurgencia a la lucha social y política con el reconocimiento pleno de sus derechos ciudadanos. Es el tema de los mecanismos de refrendación, verificación y seguimiento.

Todo el proceso va construyendo las certezas para que las partes tomen las decisiones que les corresponden en los escenarios pertinentes. No existe mejor tiempo para la paz que el de ahora y, no hay un mejor gobierno que el que este gobernando si está dispuesto a la solución política del conflicto.                   

      Conversations entre le Gouvernement National et l'ELN
Sept suggestions utiles



CARLOS MEDINA GALLEGO
Enseignant - Chercheur
Université Nationale de Colombie
Centre de Réflexion et de Suivi du Processus de Paix – CPSPP-UN


Le 30 mars dernier, le Gouvernement National et l'Armée de Libération Nationale -ELN- ont présenté à la Nation un agenda de conversations de paix pour ouvrir la phase publique des dialogues qui débutera le 27 octobre prochain dans la ville de Quito, avec les accompagnements internationaux correspondants et la participation déterminée de la société. Dans le cadre de la construction d'une paix complète, ce fait important a été recouvert d'initiatives sociales significatives, d'attitudes institutionnelles prudentes, de nombreux questionnements des secteurs opposés au gouvernement et d'un certain conditionnement présidentiel en lien avec la prise d'otage, pour que le processus puisse aller de l'avant. 

Malgré toutes les objections et les observations qui peuvent être faites sur ces conversations, il est primordial de souligner qu'il y a une avancée importante avec la sortie de l'étape exploratoire, la reconnaissance de la spécificité de l'ELN, le dépassement de l'intention d'imposer à cette organisation les accords de la Havane et leur méthodologie, la reconnaissance qu'il s'agit de deux tables mais d'un seul processus de paix pour un seul pays, et la porte ouverte à ce que les deux processus puissent se rencontrer dans des accords sur des thèmes qui leur sont communs.

Nous qui travaillons pour la paix avec optimisme, avons toujours cherché à aider à construire les processus afin qu'ils adoptent la meilleure forme possible et qu'ils donnent les meilleurs résultats. Nous le faisons à partir de l'étude et de l'expérience acquise dans l'accompagnement de plus de trois décennies de tentatives, d'échecs et d'importantes avancées en matière de paix. La Constitution Politique de la Colombie qui célèbre ses 25 ans, est une de ces réussites marquantes.

Je voudrais faire sept suggestions qui soient utiles au processus qui va débuter entre le Gouvernement National et l'ELN :

Première suggestion. Pour débuter les conversations, IL N'EST PAS utile de mettre des barrières sur le chemin, des pré-requis, des conditions, des lignes rouges inamovibles, ou quoi que ce soit qui empêche de se rencontrer, de dialoguer et d'arriver à des accords importants. On suppose que la phase exploratoire avait l'objectif d'élaborer, non seulement l'agenda sur ce qui pouvait discuté, mais aussi celui de balayer le chemin des obstacles qui pourraient empêcher les dialogues d'avoir lieu. Il n'est plus temps d'y revenir, mais d'avancer. Si tout n'était pas prêt, il faut rentrer dans la philosophie du muletier qui sait que c'est en chemin, qu'on équilibre les charges. Il est temps d'aller de l'avant.

Deuxième suggestion. La décision de négocier au milieu du conflit n'est pas facile, particulièrement avec le modèle de conversations que l'on entend réaliser, en engageant la société de manière déterminée. Il est nécessaire de créer un climat humanitaire qui permette aux communautés de participer dans les territoires et à la table de compter sur les conditions politiques permettant de se dédier pleinement aux conversations et aux accords, sans que les vicissitudes de la guerre maintiennent une opinion publique dans une réaction négative face à chaque fait qui arrive.

Ce climat humanitaire doit permettre que suive son cours la demande sur la libération des otages, la concentration et l'amélioration des conditions de vie des prisonniers et même leur participation directe aux dialogues, ainsi que l'offre et les garanties de sécurité pour que ceux qui, dans la société, participent aux dialogues, ne soient pas affectés par la guerre, ni pendant ni après les conversations.

Travailler au Climat Humanitaire des dialogues, c'est en pratique agir sur la désescalade du conflit et avancer vers le cessez-le-feu multilatéral, au vu de la particularité que les territoires se partagent avec les zones d'influence de l'autre force engagée dans un processus de paix, et qui a sur ces territoires ses propres dynamiques pédagogiques et de mise en oeuvre. Mais aussi, prendre en considération qu'il existe une dynamique paramilitaire qu'il faut détenir et sur laquelle l'Etat doit opérer, en libérant ses propres forces de ce type de pratiques.

Troisième suggestion. Construire dès le début des conversations, les relations les meilleures et les plus solides entre les parties, afin que soient fondées les confiances, les sécurités et les certitudes que l'on est en train de travailler au succès du processus. La relation des chefs de délégations doit être fluide, ouverte, démocratique, flexible et réaliste. Peu importe que les conversations et les propositions soit intenses et contradictoires, la conviction qu'il est possible d'arriver à un accord qui satisfait les parties, doit toujours exister. Il est nécessaire de ne pas venir autour de la table avec la mentalité de la guerre, dans le sens de la confrontation pour arriver à la défaite de l'ennemi, mais avec celle de la politique qui est disposée à arriver à des accords avec l'adversaire. Quand les choses sont très dures, introduire comme coutume entre les chefs de délégation celle du : "Allez, prenons un p'tit café et causons..."

Quatrième suggestion. L'expérience du processus en cours et d'autres processus nous enseigne qu'il est nécessaire d'unifier la stratégie pédagogique et communicative à l'attention de la nation, afin qu'il y ait toujours un message d'espoir lancé par la table sur ses avancées, même dans les moments plus difficiles qui peuvent avoir lieu en interne. Il n'est pas utile, ni sain pour le processus d'amener les contradictions et les problèmes de la table au sein l'opinion publique alors qu'elle ne peut rien y faire. Dans les moments les plus critiques, il est plus opportun de déclarer conjointement que la table est en train de s'efforcer et se consacrer à ce que les accords aillent de l'avant. Une solide stratégie communicative commune est fondamentale pour affronter les critiques d'office des processus de paix.

Cinquième suggestion. Préciser les aspects méthodologiques et opérationnels du processus de la table des conversations. Il est nécessaire que les premières sessions, celles pour créer la confiance, les sécurités et les certitudes, dédient une attention particulière aux routes méthodologiques du processus, particulièrement, celles qui concernent la participation de la société et ce qui en résulte. Cela signifie qu'il faut une feuille de route claire sur le déroulement du processus qui définisse les actions, les procédures, les temps et les résultats.

A ce propos, la table pourrait prendre en considération, comme éléments, les propositions que les communautés, les organisations sociales, politiques, non gouvernementales, académiques, etc. sont en train d'élaborer pour aider à construire le processus. De même, des représentants de ces organisations pourraient être invités pour socialiser leurs propositions.

Sixième suggestion. Le travail est plus productif si, à mesure que les conversations avancent, on crée des sous-commissions thématiques qui avancent avec des enquêtes et des conversations sur des thèmes ponctuels, fournissent des rapports et font des suggestions à la table centrale, sur les possibilités d'accord qui peuvent se construire sur les sujets. Ces divisions thématiques du travail sont plus utiles si elles sont accompagnées de la visite de membres de la société, de dirigeants sociaux et d'experts qui permettent d'avoir un regard plus large et pluriel sur les sujets.

Il est toujours bon de compter sur le conseil et l'expertise qualifiée dans les thèmes où résident les plus grosses tensions et complexités, et d'être prêt à prendre en considération leurs observations.

Septième suggestion. Le temps des conversations et des accords se mesure en terme de volonté politique des parties. Il n'y a pas de pendule autre que celle-ci, toute pression qui serait exercée est contre-productive et, comme il a été démontré, fixer des délais pour ne pas les respecter est une erreur.

Le processus qui prend le plus de temps n'est pas meilleur, ni celui qui en prend le moins, mais celui qui atteint les meilleurs résultats et arrive à des accords où les parties sont satisfaites et la nation dans son ensemble est bénéficiaire.

Les processus de paix abordent toujours en première instance le temps futur, celui des changements et des réformes qui doivent garantir la vie commune pacifique et justifier le fait de laisser les armes. C'est un temps pour se connaitre, construire de la confiance et gagner les sécurités que ce qui a été accordé va à être respecté. C'est un temps pour penser bien-être, justice, équité et démocratie. Des réformes substantielles, sur le chemin de réformes structurelles qui correspondents aux luttes politiques du post-conflit.

Ensuite, on aborde le temps passé et on règle ses comptes avec lui, c'est le temps qui aborde le thème des victimes et de la justice. Il reprend et construit les accords sur la base de la reconnaissance pleine des droits humains des victimes, leur droit à la vérité, à la justice, à la réparation intégrale et à l'engagement de non-répétition. Les victimes doivent être au centre de ce temps dans une perspective de futur.

Le dernier temps que l'on aborde est le présent, celui de la cessation de la guerre, la fin du conflit, le dépôt des armes et le passage de l'insurrection à la lutte sociale et politique, avec la reconnaissance pleine de leurs droits citoyens. C'est le thème des mécanismes de ratification, de vérification et de suivi.

Tout le processus construit les certitudes qui permettent aux parties de prendre les décisions qui leur correspondent dans les cadres pertinents. Il n'y a pas de meilleur temps pour la paix que celui de maintenant, et il n'y a pas de meilleur gouvernement que celui qui est en train de gouverner s'il est disposé à la solution politique du conflit.                       

  

martes, 11 de octubre de 2016

UNA RUTA DE INCLUSIÓN PARA DAR CURSO A LOS DIÁLOGOS GOBIERNO NACIONAL - EJERCITO DE LIBERACIÓN NACIONAL (ELN)





CARLOS MEDINA GALLEGO
Docente Investigador
Universidad Nacional de Colombia
Centro de Pensamiento y Seguimiento al Proceso de Paz


El inicio de la mesa pública de conversaciones entre el Gobierno Nacional y el Ejército de Liberación Nacional- ELN, el próximo 27 de Octubre, se produce siete meses después de haber sido anunciado al país el acuerdo alcanzado en la fase exploratoria que contiene los puntos que posibilitan los diálogos.

El énfasis fundamental de este acuerdo está en la participación de la sociedad, la construcción de una democracia más amplia y profunda, la realización de una serie de transformaciones que posibiliten escenarios de construcción de paz, además de los puntos de víctimas, terminación del conflicto y seguimiento y verificación de los acuerdos.

El ELN coloca a la cabeza de la delegación a Pablo Beltrán, un miembro del COCE (Comando Central del ELN), ampliamente conocido y con experiencia en diálogos de paz, es un hombre inteligente, capaz y poseedor de una disposición especial para el dialogo y el entendimiento, es reconocido al interior de la organización como un intelectual disciplinado que tiene la virtud de contar con una amplia producción escrita en la que deja expresar sus puntos de vista en relación con las líneas de comportamiento político e ideológico de la organización. Lo acompaña un grupo totalmente renovado de militantes de quienes se tiene poco conocimiento pero que deben contar con las capacidades y virtudes para haber depositado en ellos la responsabilidad de llevar la vocería de la organización: Aureliano Carbonell, Gustavo Martínez, Bernardo Téllez y Consuelo Tapias.

El Gobierno le asigna la responsabilidad de conducir esta fase de conversaciones públicas a Mauricio Rodríguez, quien igualmente es un hombre de confianza del gobierno, capaz y conocedor de la organización armada y de las posibilidades del diálogo. A su lado coloca un importante grupo de profesionales, con altos niveles de experticia adquiridos en los diálogos anteriores con el ELN y las FARC, como José Noé Ríos y Julián Arévalo y la representación de la Fuerza Pública en la figura del MG® Eduardo Herrera Berbel.

Los diálogos en Quito-Ecuador contaran con el acompañamiento internacional de países como Venezuela, Brasil, Ecuador, Noruega, Chile y Cuba, los que seguramente jugaran como es su costumbre un destacado papel. El ELN y el Gobierno, igualmente pueden tomar en consideración la participación en distintos aspectos de Naciones Unidas, la Academia y la Iglesia, que a lo largo de los últimos años ha prestado importantes servicios a este proceso.

Un reto mayor lo constituye el uso racional y metódico del tiempo y las posibilidades de contar con adecuadas metodologías que le permitan al proceso andar al ritmo de las expectativas de la ciudadanía y en consonancia, con los distintos momentos políticos del país, que hoy son de incertidumbre de paz y de guerra. Si el momento es bien utilizado, el proceso con el ELN puede impulsar de manera definitiva la iniciativa de paz completa que desde hace varios meses impulsan sectores importantes de la sociedad civil.

La naturaleza de la agenda obliga a echar mano a la mayor imaginación y apertura posible para que pueda tener curso, en especial en los aspectos pertinentes a la participación de la sociedad. En el proceso de ambientación de los diálogos considero que sería pertinente seguir un camino marcado por los siguientes aspectos:


Primero. Resultaría pertinente para construir confianza que el ELN mantenga  el Cese Unilateral al Fuego y el Gobierno extienda el Cese Bilateral, a los diálogos con el ELN, lo que generaría una atmósfera excepcional para avanzar en las conversaciones y posibilitar la participación segura y amplia de la sociedad y las comunidades organizadas.

Igualmente resulta muy útil evacuar el punto previo humanitario que conduzca a la liberación de los retenidos (secuestrados) y mejore las condiciones de reclusión de los prisioneros, porque eso va dando mayores apoyos sociales al proceso.

Segundo. Sería muy pertinente una reunión de la delegación del Gobierno con los representantes de las iniciativas civiles por la paz y algunos movimientos sociales que vienen trabajando en propuestas de metodologías de participación de la sociedad en los diálogos, para escucharlas, conocer y tomar en cuenta sus puntos de vista, creando con ellos, dinámicas de participación concertadas que le permitan al proceso andar con cierta celeridad. Estoy haciendo referencia a una reunión de la delegación del Gobierno, básicamente con la Mesa Social por la Paz, Paz Completa, el Congreso de los Pueblos, la Minga Indigena o la ONIC, representantes de las comunidades negras, Marcha Patriótica y, en lo posible, representantes de la SAC, ANDI, FEDEGAN y otros gremios que estén dispuestos a participar.

En este proceso jugará un papel determinante la SOCIEDAD porque es de ella que depende en gran medida la dinámica de los diálogos y los temas a tratar. Pero la SOCIEDAD debe ser entendida de manera amplia, lo que compromete sectores sociales, empresariales, indígenas, afrodescendientes, campesinos, comunales, militares, académicos, iglesias, mujeres, jóvenes, ambientalista, defensores de derechos humanos, población LGTBI, partidos políticos, entre otros, para que sea un verdadero DIALOGO NACIONAL de paz.

Tercero. Permitirle a esa misma comisión reunirse con la delegación de paz del ELN, para que den a conocer sus iniciativas y puedan escuchar de esos sectores aspectos que podrían ir perfilando no solo las metodologías de la participación, sino, igualmente bosquejos de lo que puede ser el punto tres de la agenda. En este aspecto, es necesario colocar con la mayor objetividad y realismo, las posibilidades actuales del país y el momento que atraviesa.

Cuarto. Gestionar una reunión de la Academia, la Iglesia y la Oficina de las Naciones Unidas, con la delegación de Paz del ELN, para que puedan comentar las experiencias tenidas en materia de participación social y las metodologías utilizadas para realizar las relatorías pertinentes y convertirlas en insumos útiles a las conversaciones.   

En estos momentos se trata en lo esencial de reconocer la especificidad del proceso con el ELN, que la organización desde su concepción de los diálogos pueda protagonizar sus propios espacios e iniciativas y que sea el proceso mismo el que persuada en la necesidad de cruzar las agendas de la Habana y de Quito en lo que es estrictamente necesario y posible.

Una ruta pensada colectivamente, sin prevenciones innecesarias, construidas con objetividad y realismo, flexibles y dispuestas a abordar temas cruciales y a llegar a acuerdos realizables, sentaría un precedente de efectividad y aumentarían las esperanzas de paz en este momento determinante de la historia del país.

Tengo el convencimiento, que este momento en América Latina es de la defensa, fortalecimiento, ampliación y profundización de la democracia en una ruta de reformas estructurales generadoras de mayor equidad y justicia.   


Une route inclusive pour le cours des dialogues entre le Gouvernement national et l'ELN (Armée de Libération Nationale)


 
CARLOS MEDINA GALLEGO
Enseignant Chercheur
Université Nationale de Colombie
Centre de Pensée et de Suivi du Processus de Paix

Le début de la table publique des conversations entre le Gouvernement National et l'Armée de Libération Nationale - ELN, le prochain 27 octobre, se produira sept mois après qu'ait été annoncé au pays l'accord pacté après la phase exploratoire qui contenait les points (1) rendant le dialogue possible. 

Dans cet accord, une importance fondamentale est mise sur la participation de la société, la construction d'une démocratie plus large et plus approfondie, la réalisation d'une série de transformations qui permettent des espaces de construction de paix, en plus des points sur les victimes, la cessation du conflit et le suivi et la vérification des accords.

L'ELN a mis à la tête de la délégation un membre du COCE (Comando Central de l'ELN), Pablo Beltrán, très connu et avec une grande expérience dans les dialogues de paix. C'est un homme intelligent, capable et qui possède une disposition particulière pour le dialogue et la compréhension. Il est reconnu à l'intérieur de l'organisation comme un intellectuel discipliné qui compte avec une importante production d'écrits où il exprime ses points de vue en lien avec les lignes de comportement politique et idéologique de l'organisation. Il est accompagné par un groupe totalement renouvelé de militants peu connus mais qui doivent réunir les capacités et les qualités nécessaires puisqu'on leur a donné la responsabilité de porter la parole de l'organisation : Aureliano Carbonell, Gustavo Martínez, Bernardo Téllez et Consuelo Tapias.

Le gouvernement a donné la responsabilité de conduire cette phase de conversations publiques à Mauricio Rodriguez, qui est aussi un homme de confiance du gouvernement, bon connaisseur de l'organisation armée et des possibilités de dialogue. A son côté, il y a un groupe important de professionnels, avec de hauts niveaux d'expertise acquis dans les dialogues antérieurs avec l'ELN et les FARC, comme José Noé Ríos et Julián Arévalo, et la représentation de la Force Publique avec le général Eduardo Herrera Berbel.

A Quito (Equateur), les dialogues auront lieu avec l'accompagnement international de pays comme le Venezuela, le Brésil, l'Equateur, la Norvège, le Chili et Cuba qui, comme de coutume, joueront certainement un rôle essentiel. L'ELN et le Gouvernement, peuvent également prendre en considération la participation sur différents aspects des Nations Unies, de l'Université et de l'Eglise, qui ont offert de précieux services à ce processus ces dernières années.

Un défi majeur réside dans l'usage rationnel et méthodique du temps et des possibilités de compter sur des méthodologies adéquates qui permettent au processus d'aller au rythme des attentes de la citoyenneté et en adéquation avec les différents moments politiques du pays, qui sont aujourd'hui des incertitudes de paix et de guerre. Si le moment est bien utilisé, le processus avec l'ELN peut impulser de manière définitive l'initiative de paix complète que des secteurs importants de la société civile évoquent depuis plusieurs mois.

La nature de l'agenda oblige à recourir à la plus grande ouverture et imagination possible pour le cours des dialogues, particulièrement en ce qui concerne les aspects sur la participation de la société. Dans l'atmosphère des dialogues, je considère qu'il serait pertinent de suivre un chemin marqué par les aspects suivants :

Primo. Pour construire la confiance, il serait pertinent que l'ELN maintienne le Cessez-le-feu Unilatéral et que le Gouvernement l'étende au Cessez-le-feu Bilatéral, cela engendrerait une atmosphère exceptionnelle pour avancer dans les conversations et rendre possible la participation large et assurée de la société et des communautés organisées.
 
De même, il serait très utile d'évacuer le point humanitaire préalable qui conduit à la libération des personnes retenues (otages) et qui améliore les conditions de réclusion des prisonniers, car cela conduit à un soutien social majeur au processus.

Secundo. Il serait très pertinent d'organiser une réunion de la délégation du Gouvernement avec les représentants des initiatives civiles pour la paix et certains mouvements sociaux qui travaillent sur des propositions méthodologiques de participation de la société dans les dialogues, pour les écouter, connaitre et prendre en compte leurs points de vue, en créant avec eux, des dynamiques de participation concertées qui permettent au processus d'avancer avec une certaine rapidité. Je fais référence à une réunion de la délégation du Gouvernement avec, basiquement, la Mesa Social por la Paz (Table Sociale pour la Paix), Paz Completa (Paix Complète), El Congreso de los Pueblos (Le Congrès des Peuples), la Minga Indigena ou l'ONIC, des représentants de communautés noires, la Marcha Patriotica et, si possible, des représentants de la SAC, ANDI, FEDEGAN et d'autres corporations qui soient disposées à participer.

Dans ce processus, la SOCIETE jouera un rôle essentiel car c'est d'elle que dépend en grande mesure la dynamique des dialogues et des thèmes à traiter. Mais la SOCIETE doit être comprise de manière large, ce qui engage entre autres les secteurs sociaux, de l'entreprise, indigènes, afro-descendants, paysans, les communautés, les militaires, les universitaires, les églises, les femmes, les jeunes, les défenseur-e-s de l'environnement et des droits humains, la population LGTBI, les partis politiques, entre autres, pour que cela soit un véritable DIALOGUE NATIONAL de paix.

Tercio. Permettre à cette même commission de se réunir avec la délégation de paix de l'ELN, pour qu'ils fassent connaitre leurs initiatives et puissent écouter de la part de ces secteurs, des aspects qui pourraient dessiner non seulement des méthodologies de la participation, mais aussi des esquisses de ce que pourrait être le point trois de l'agenda. Sur ce sujet, il est nécessaire de considérer avec la plus grande objectivité et avec réalisme, les possibilités actuelles du pays et le moment qu'il traverse.

Quarto. Organiser une réunion de l'Université, l'Eglise et le Bureau des Nations Unies avec la délégation de Paix de l'ELN, pour qu'ils puissent commenter les expériences vécues en matière de participation sociale et les méthodologies utilisées pour réaliser des compte-rendus pertinents et les convertir en éléments utiles aux conversations.

Actuellement, il s'agit essentiellement de reconnaitre la spécificité du processus avec l'ELN, que l'organisation puisse, à partir de sa conception des dialogues, jouer sur ses propres espaces et initiatives et que ce soit le processus lui-même qui amène à être persuadés de la nécessité de croiser les agendas de La Havane et de Quito, là où c'est possible et strictement nécessaire.

Une route pensée collectivement, sans préjugés inutiles, construite avec objectivité et réalisme, flexible et disposée à aborder des thèmes cruciaux et à arriver à des accords réalisables, poserait un précédent d'efficacité et augmenterait les espérances de paix, dans ce moment déterminant de l'histoire du pays.

Je suis convaincu que ce moment en Amérique Latine est celui de la défense, du renforcement, de l'élargissement et de l'approfondissement de la démocratie dans une route de réformes structurelles génératrices de plus d'équité et de justice.

      

lunes, 1 de agosto de 2016


Pour comprendre la nature "féminine" de l'ELN 




CARLOS MEDINA GALLEGO
Enseignant-Chercheur
Université Nationale de Colombie
Centre de Recherche et de Suivi du Processus de Paix – CPSPP


Récemment, au cours d’une de ces manifestations qui ont lieu tous les mardi sur la place de Bolívar à Bogotá pour réclamer la liberté de Carlos Arturo Velandia Jagua, emprisonné arbitrairement par le ministère public sur la base de fausses accusations dans un contexte qui ne peut légitimer aucune explication cohérente, j’ai retrouvé une amie très chère : Une femme d’une intelligence remarquable que beaucoup d’hommes ont du mal à accepter, ouvrière infatigable de la cause paysanne dans sa région de Santander. Comme nous tous, elle est préoccupée par la situation de blocage dans laquelle se trouve le processus de paix avec l’ELN, thème que nous avons abordé de manière impromptue et sur lequel, la beauté, la poésie et l’intelligence de son regard, ont éclairé ma réflexion.

Après la manif, sur le trajet vers l’aéroport, nous avons longuement parlé de la nécessité de dépasser toutes les difficultés pour faire place aux conversations publiques avant que les deux parties n’abandonnent ce qui a été construit jusqu’à maintenant, et avant qu’ils n’arrivent à la regrettable conclusion que ce processus n’a pas été suffisamment « cuisiné » par la guerre, qu’il n’est donc ni urgent ni nécessaire et qu’il faut le faire bouillir à nouveau, sans savoir combien de sacrifices inutiles seront encore nécessaires. L’ELN a bien du courage si elle croit qu’elle peut défendre la prise d’otage face à la communauté nationale et internationale, qu’elle peut se positionner au-delà de la clameur nationale pour la paix et de toute la solidarité des communautés et des mouvements sociaux en faveur de ce processus, et surtout, si elle pense qu’elle peut gaspiller ce qui a été atteint avec un agenda des conversations qui correspond autant à ses intérêts. Le gouvernement, pour sa part, a lui aussi bien du courage de ne pas avoir traité cette thématique dans la phase exploratoire et de mettre cette barrière avant de s’asseoir à la table publique.

Le temps nous a manqué, à mon amie et moi : Je devais rester et elle devait voyager. Les vols n’attendent pas que nous ayons résolu notre préoccupation pour le pays, de la même façon que les moments politiques n’attendent pas que les acteurs résolvent leurs différences par de l’entêtement.  Je lui ai demandé d’écrire et de m’envoyer quelques notes sur la conversation si aimable et impromptue que nous avions eue pendant que nous exigions à plein poumons la liberté de Carlos. Trois jours plus tard, j’ai reçu la lettre que je vous partage ici. Je suis certain que cette manière de regarder les choses est non seulement innovante, mais également utile pour la compréhension.

« Cher Carlos. Je t’écris ces lignes parce que je suis très préoccupée par les difficultés que rencontre la table des dialogues avec l’ELN. J’ai observé depuis le début, à travers une autre perspective, les relations et les comportements de l’une et l’autre guérilla, et le profil du gouvernement dans ce processus.

Notre histoire culturelle est basée sur une relation de comportements liés au système patriarcal, qui rendent très visibles les différentes formes d’agir masculines et féminines. Dans la formation du lien entre le peuple et le gouvernement, il existe également un traitement de l’autorité qui ressemble beaucoup à ce qui existe entre les femmes et les hommes, où le gouvernement porte l’image masculine et le peuple, l’essence féminine.

Sans minimiser l’une ou l’autre organisation armée, les deux ont des formations différentes, des éthiques de vie différentes, l’une n’étant pas meilleure que l’autre, elles sont simplement différentes. Ce que je t’écris ici, bien que je trouve cela assez drôle, est pourtant en train de se passer aux tables de négociation du Gouvernement avec les FARC-EP et avec l’ELN.

Les FARC-EP ont, dans leur structure comme dans leur façon d’agir, une grande similitude avec le comportement historique et culturel colombien masculin. Dans leur attitude, ils sont plus forts, plus dominants à partir de leur forme d’organisation et donc, ils prennent plus de risques et ont un degré de pragmatisme plus élevé. Ils assument les changements avec une grande facilité à partir du moment où ces changements n’amenuisent par leur image d’autorité. Une fois que les choses sont définies, ils l’assument sans aucune difficulté. Et comme n’importe quelle bagarre entre hommes, ça se résout rapidement, on se donne la main et chacun continue sa vie.

Si nous observons avec attention, il est possible de reconnaitre que la négociation n’a pas dissout l’image d’autorité des FARC-EP. Elle reste intacte et si elle a été quelque peu modifiée, c’est en positif, ce qui leur permet de continuer le processus. La négociation entre le Gouvernement et les FARC-EP est clairement une lutte entre « machos ». Et c’est là qu’il y a quelque chose dans la négociation entre le Gouvernement et l’ELN qui me préoccupe, avec ce qui pourrait finalement arriver.

L’ELN – Armée de Libération Nationale – est une construction plus attentive au détail, avec une plus grande préoccupation pour la formation de ceux qui l’entourent. Plus prudents, leur pratique de croissance et de vie se perçoit avec une plus grande spiritualité, à partir de la logique du sacrifice et du travail silencieux, dans le peuple qui est leur demeure. L’ELN a une structure d’organisation plus dialogique, plus attentive à l’écoute de chacun, et donc plus lente et moins autoritaire avec ses membres.

Il est très clair qu’à l’ELN, ce qui les blesse le plus, ce n’est pas ce qui peut leur arriver à eux-mêmes, mais plutôt ce qui NE se passe PAS avec le peuple, qui est leur famille, dans un processus de négociation. On pourrait dire que l’ELN a un esprit et une pratique féminine au moment d’affronter un conflit, entre femme et homme, entre ELN et GOUVERNEMENT, sachant que le gouvernement est l’image masculine.

Comment agit une femme dans une relation avec un autre (homme) qui a toujours été d’une violence permanente ? Ce qui importe à la femme, ce n’est pas sa propre image, ni sa propre sécurité ou existence… C’est la dernière de ses préoccupations ! Ce qui lui importe, c’est ce qui peut arriver à ses enfants, ce que dira sa famille, l’opinion historique accumulée dans sa mémoire de femme – c’est-à-dire le sacrifice et le « jusqu’à ce que la mort nous sépare ». Ce sont là des incorporations mentales, spirituelles, psychologiques et culturelles qui l’empêchent de prendre une décision rapide et surtout, qui l’empêchent de voir qu’une autre vie est possible. C’est pourquoi une femme peut laisser durer très longtemps une situation de violence contre elle-même, et que dans de nombreux cas, cela va jusqu’à la mort.

Pour la femme, la séparation, « la table rase et le nouveau départ » sont une option peu fréquente qu’elle assume rapidement. Il lui en coûte d’en arriver là et de le vivre de manière pleine, mais quand elle l’assume, il n’y a pas de retour en arrière.

Ce que je perçois avec l’ELN, c’est que la décision totale n’est pas mûre dans son cœur qui est la base de sa raison révolutionnaire. Dans les changements, elle ne perçoit pas la protection de sa famille – le peuple.  Par ailleurs, je pense qu’elle ne considère pas encore qu’en dehors de sa relation d’aujourd’hui, elle peut continuer à accomplir son rôle, qui est celui de la protection. Elle ne se sent peut-être pas préparée car le débat et la vie en public n’ont pas été sa pratique historique, je crois également que le profond degré de corruption qui plane sur la scène publique engendre en elle une grande méfiance quant à la possibilité de réussir des transformations réelles. Je pense que l’ELN ne se sent pas en sécurité pour prendre la décision d’une séparation réussie.

Et je crois qu’il faut aider l’ELN, comme une femme, à se regarder elle-même. Il faut lui montrer les différents scénarios possibles, que ce sera différent, qu’elle devra assumer de nouveaux rôles et qu’elle pourra faire une autre vie, meilleure pour elle et ses enfants. Il faut lui faire comprendre qu’en maintenant ce cercle de violence elle n’aboutira pas au bonheur de ceux pour qui elle se sacrifie tant ; et que l’autre option, celle d’attendre que son fils mâle (le peuple) grandisse et la défende de son père violent (le gouvernement), prendra beaucoup de temps et qu’au pire, il se pourrait que son fils préfère s’en aller pour ne pas continuer à voir la violence.

Je crois que l’ELN doit plus se regarder elle-même et découvrir toutes les possibilités qu’elle a de mener une vie publique avec des résultats qui favorisent ses objectifs de vie. En outre, le gouvernement-mâle continuera à être le même, l’option de sortir de la vie armée aujourd’hui peut produire de meilleures opportunités pour ses rêves, parce que le monde extérieur a changé et qu’elle peut tisser des liens avec d’autres. De toute façon, malgré son sacrifice, le gouvernement ne changera pas.

Tout ce que je dis, ce n’est pas pour offenser quiconque, ni aucune organisation et évidemment, encore moins les femmes. Je l’écris parce que je pense que le Gouvernement se trompe dans la relation établie pour la négociation avec l’ELN. Il commence par considérer que l’ELN est intéressée par des prébendes, des postes avantageux, les sanctions. Le gouvernement parle à partir de lui-même et propose ce qui l’intéresse lui, sans regarder ce qui intéresse l’ELN. Or, je crois que l’ELN va continuer à insister sur ce qui l’intéresse le plus, c’est-à-dire : Comment résoudre les situations de pauvreté dans lesquelles vit le peuple ? Sinon, la séparation de cette vie de couple – la vie armée – n’aura aucun sens.

Le mariage est une façon d’atteindre le bonheur, pas de vivre dans la tristesse, je crois là que l’ELN perçoit qu’elle a obtenu de bonnes choses en faveur de son peuple et il faudra réfléchir là-dessus. Tout cela n’est pas simple. Définitivement. Je me connais et reconnais dans mon genre, que nous ne sommes pas faciles à comprendre à partir de la logique masculine, parce nous sommes évaluées à partir de la pratique et des modes d’être masculins, non pas à partir du cœur qui est le lieu de la raison.

A continuer comme ça, cette négociation n’aboutira pas à la solution que beaucoup d’entre nous attendons. Si c’est vraiment important, il faut recommencer, mais ce n’est pas ce que l’on entrevoit de la part du gouvernement, qui se comporte comme un mâle irrespectueux, un goujat qui croit avoir obtenu tout ce dont il a besoin pour continuer à maintenir l’autorité chez lui ».

Voilà la note de mon amie. Personnellement, elle m’a beaucoup touché et j’espère que vous aussi. Je ne sais pas ce qu’en pensera l’ELN, pourvu qu’elle la lise intelligemment et que cela l’aide à se trouver elle-même dans cette route urgente de séparation du couple qu’elle maintient avec la Guerre-Etat, et qu’elle décide de construire une nouvelle relation à partir de son discours libérateur du pouvoir populaire, à côté du peuple qu’elle dit tant aimer, dans un univers refondé sur la démocratie, si possible autour de l’idée du « Front Uni du Peuple » du prêtre Camilo Torres Restrepo.

viernes, 29 de julio de 2016


Para comprender la naturaleza “femenina” del ELN

CARLOS MEDINA GALLEGO
Docente –Investigador
Universidad Nacional de Colombia
Centro de Pensamiento y Seguimiento al Proceso de Paz –CPSPP-

Hace algunos días me encontré con una querida y entrañable amiga en uno de los plantones que se están haciendo en la Plaza de Bolívar todos los martes para reclamar la libertad de Carlos Arturo Velandía Jagua, puesto preso de manera arbitraria por la fiscalía con sindicaciones equivocadas y en contextos explicativos que no soportan ningún tipo de defensa. Ella es una mujer de una inteligencia demostrada que a muchos hombres les cuesta trabajo aceptar y una trabajadora incansable de la causa campesina en su tierra santandereana. Como a todos nosotros le preocupa la situación de estancamiento en que se encuentra el proceso de paz con el ELN, tema que abordamos desprevenidamente,  pero,  que me condujo de la mano de su reflexión por una mirada que me pareció a todas luces bella, poética e inteligente.

Después del Plantón,  en el trayecto al aeropuerto,  estuvimos conversando largo sobre la urgencia de superar todos los inconvenientes para dar paso a la mesa publica, antes de que ambas partes abandonen lo hecho hasta ahora y lleguen a la desafortunada conclusión que ese proceso no se ha cocinado suficientemente en la guerra para hacerse urgente y necesario y que hay que pegarle otro hervor, no se sabe con cuantos sacrificios innecesarios más. El ELN tiene “huevo” si cree que se puede defender ante la comunidad nacional e internacional el secuestro y ponerlo por encima del clamor nacional de paz y toda la solidaridad y trabajo de las comunidades y movimientos sociales a favor de ese proceso y, sobre todo, desperdiciar lo alcanzado en la agenda acordada tan acotada a sus intereses. El Gobierno, también tiene "huevo" por no haber tratado ese tema en la fase exploratoria y haber puesto esa tranca a la entrada de la mesa publica. 

Lo cierto es que el tiempo se nos acabó,  yo tenía que quedarme y ella tenía que viajar y,  los vuelos no esperan que nosotros resolvamos nuestras preocupaciones de país, como los momentos políticos no esperan que los actores resuelvan en terquedad sus diferencias. Le pedí que escribiera unas notas y me las enviara de eso que tan alegre y desprevenidamente habíamos conversado mientras a grito en pecho reclamábamos la libertad de Carlos. Tres días después recibí esta carta que comparto con ustedes con la certeza que esta manera de mirar las cosas resulta no solo innovadora, sino, además útil a su compresión.      

    “Querido Carlos. Te escribo estas ideas, porque tengo una gran preocupación con respecto a las dificultades que tiene la mesa de diálogos con el ELN. He observado desde el principio y desde una perspectiva diferente, las relaciones y aspectos del comportamiento entre una y otra guerrilla, así como el perfil del gobierno en este proceso.

Nuestra historia cultural, está sustentada en una relación de comportamientos patriarcales que hacen más visibles y diferentes las formas de actuar masculina y femenina. Existe además en la formación del vínculo entre el pueblo y el gobierno un trato de autoridad con amplia similitud a la actuada históricamente entre mujeres y hombres, en la cual el gobierno contiene la imagen masculina y el pueblo la esencia femenina.

Sin demeritar una u otra organización armada, ambas tienen formaciones diferentes, éticas de vida diferentes, no por ello una es mejor que la otra, sencillamente son diferentes. Sin embargo, aquí te escribo algo que aunque me produce algo de gracia, no por ello de menor certeza en lo que está pasando en las mesas de negociación que el Gobierno tiene con las FARC-EP y con el ELN.

Tiene las FARC-EP, en su estructura, así como en su forma de actuar mucha similitud con el comportamiento histórico y cultural colombiano masculino, son en su actitud más fuertes, más dominantes desde su misma forma organizativa y por tanto más arriesgadas y con un mayor grado de pragmatismo. Asumen con mayor facilidad cambios, desde que estos no demeriten su imagen de autoridad.  Sólo lo definen y ya, lo asumen sin ninguna dificultad. Y sus contradicciones como en cualquier pelea entre hombres, se resuelve rápidamente, se dan la mano y ambos continúan sus vidas.

Si observamos con detenimiento es posible reconocer que la negociación no ha desdibujado la imagen de autoridad de las FARC-EP, permanece intacta y si ha sido modificada ha sido a su favor, lo que les ha permitido continuar en el proceso. La negociación entre Gobierno y FARC-EP, claramente es una lucha entre “hombres-machos”. Y aquí viene lo que también veo en la negociación entre Gobierno y ELN y que en verdad me preocupa por lo que al final pueda suceder.

El ELN, tiene una construcción más dedicada al detalle, con más preocupación en la formación de quienes le rodean, son más cuidadosos, su práctica de crecimiento y de vida se percibe con mayor espiritualidad desde la lógica del sacrificio y el trabajo silencioso en el pueblo que es su casa. El ELN tiene una estructura organizativa más dialogante, más dedicada a escuchar a cada quien, por tanto más lenta y menos autoritaria con sus miembros.

Es muy claro que lo que le duele al ELN, no es lo que pueda pasar con ellos, es lo que NO pase con el pueblo que es su familia en un proceso de negociación; podría decir que el ELN tiene un espíritu y una práctica femenina ante un momento de enfrentar un conflicto, entre una mujer y un hombre, entre el ELN y el GOBIERNO –recordando que el gobierno es la imagen masculina-

¿Cómo actúa una mujer en una relación con el otro (hombre), que ha sido de permanente violencia?: a la mujer no le importa su propia imagen y ni su propia seguridad o existencia, es la última de sus preocupaciones!, a la mujer le importa lo que pueda pasar con sus hijos, el que dirá su familia, la opinión histórica que tiene acumulada en su memoria de mujer - es decir el sacrificio y hasta que la muerte nos separe-, estas son incorporaciones mentales, espirituales, psicológicas y culturales que le impiden tomar una decisión rápida y sobretodo, le impide ver que es posible la vida más allá. Por lo que una mujer puede hacer muy larga una situación de violencia sobre ella misma, es por eso que en muchos casos llega hasta la muerte.

Para la mujer, la separación o “el borrón y cuenta nueva”, son una opción poco frecuente que se asuma rápidamente, le cuesta llegar a tomarla y a vivirla de manera plena, pero cuando la asume, no tiene vuelta atrás.

Es lo que percibo en el ELN, no tiene la decisión total desde su corazón que es la base de su razón revolucionaria, no percibe en el cambio la protección de su familia –pueblo-, pero además pienso que no ha considerado que por fuera de su relación de hoy, pueda continuar cumpliendo con su rol, el de la protección.  Quizá porque no se siente preparado, porque no ha sido su práctica histórica el debate y la vida en lo público, creo además que los grandes niveles de corrupción que campean en el escenario de lo público generan grandes y profundas desconfianzas para lograr transformaciones reales, pienso que el ELN se siente inseguro para tomar la decisión de una separación exitosa.

Y creo que al ELN como a una mujer, hay que ayudarla a mirarla así misma y mostrarle los diferentes escenarios posibles, que llegará diferente, que tendrá que asumir roles nuevos, pero que podrá hacer otra vida mejor para ella y sus hijos; hay que hacerla entender que al mantener este círculo de violencia no logrará la felicidad por quienes tanto se sacrifica;  porque la otra opción, la de esperar a que su hijo varón (pueblo) crezca y la defienda de su padre violento (gobierno), aún demorará y lo peor es que puede suceder que su hijo varón prefiera marcharse para no seguir viendo la violencia.

Creo que el ELN debe mirarse más a sí mismo y descubrir todas las potencialidades que tiene para llevar una vida pública con resultados que favorecen a sus fines de vida, pero que además el gobierno-varón, continuará siendo lo mismo y que la opción de salir de la vida armada hoy puede producirle mejores resultados para sus sueños, porque el mundo afuera ha cambiado y puede tejer con otros y otras. Es decir que aún y a pesar de su sacrificio el gobierno no cambiará.

Todo lo que he dicho, no lo hago con el fin de ofender a ninguno, a ninguna organización y por supuesto menos a las mujeres; lo escribo porque pienso que el Gobierno se equivoca en la relación establecida para la negociación con el ELN. Parte por considerar que al ELN le interesa las prebendas, los cargos, las sanciones, el Gobierno habla desde sí mismo y propone desde lo que es su propio interés sin mirar con respeto al ELN. Creo que el ELN seguirá insistiendo que lo que más le interesa es ¿cómo resolverá las situaciones de pobreza en las que vive el pueblo?, de lo contrario la separación de ese matrimonio –vida armada- no tendrá sentido.

El matrimonio es una forma de lograr la felicidad, no de vivir en tristeza, creo ahí que el ELN, tiene la percepción que ha logrado mejores cosas a favor de su pueblo, y habrá que indagar en ello. Esto definitivamente no es sencillo, me conozco y reconozco en mi género, que no somos fáciles de comprender desde la lógica masculina, porque nos evalúan desde la práctica y modos de ser masculinos, no desde el corazón, que es el lugar de la razón.

De continuar así, esta negociación no tendrá la solución que muchos y muchas esperamos, hay que reiniciar, si en verdad importa, que es también claramente lo que no se ve desde el gobierno, que es un masculino irrespetuoso, que creé que ya logró lo que necesita para continuar manteniendo la autoridad en su rancho”.

Hasta acá la nota de mi amiga que a mí, en particular, me ha emocionado mucho y que espero a ustedes también. No sé qué pensara el ELN al respecto, pero ojala la lea inteligentemente y le ayude a encontrarse a sí mismo en esa ruta urgente de separación del matrimonio que tiene con la Guerra-Estado y se decida a construir una nueva relación desde su discurso liberador de poder popular al lado del pueblo que tanto dice amar en universo refundado de la democracia y si se pudiera en torno a la idea del sacerdote Camilo Torres Retrepo del Frente Unido del Pueblo.     

lunes, 4 de julio de 2016

52 ans de lutte armée et un processus de paix en « marche » avec l’ELN
 
 
 
CARLOS MEDINA GALLEGO
Enseignant-Chercheur
Université Nationale de Colombie
Centre de Réflexion et de Suivi du Processus de Paix – CPSPP
Groupe de Recherche en Sécurité et en Défense – GISDE
 
 
 
Dans l’histoire de l’Armée de Libération Nationale – ELN –, il y a trois temps fondationnels importants : D’abord la conformation de la brigade pro-libération José Antonio Galán, avec l’adoption du slogan militant « Ni Un Pas en Arrière, la Libération Ou la Mort » (NUPALOM) ; dans le cadre du pacte révolutionnaire où s’engagent de jeunes rebelles au cours d’un rituel où était présent Ernesto « Che » Guevara, on y décide d’impulser la théorie insurrectionnelle du foquisme en Colombie dans les premiers mois de 1963, avec la ferveur de la révolution cubaine.
Il y a dans un deuxième temps la première marche guérillera, débutée le 4 juillet 1964 dans la municipalité de San Vincente de Chucuri pour matérialiser l’engagement du pacte et enfin, la prise de Simacota le 7 janvier 1965, comme événement concret du début de la lutte armée. Depuis lors et jusqu’à maintenant, 52 ans d’histoires d’engagement, de guerre, de tragédie et de douleur ont eu lieu qui, aujourd’hui, cherchent activement une possibilité de solution politique négociée.  
  
L’apparition publique de l’ELN, sa première action militaire à Simacota, est accompagnée d’un manifeste qui, par de brefs énoncés, cherche à exprimer le point de vue de l’organisation à propos de la propriété agraire, des conditions d’existence des ouvriers ou des petits et moyens producteurs, de l’éducation, la santé, le logement. Elle cherche également à assumer une position anti-impérialiste et à informer du début de la lutte révolutionnaire, sans autre objectif, à ce moment-là, que celui de renverser le gouvernement en s’adressant aux protagonistes du conflit social et en appelant le peuple libéral et conservateur à faire face à l’oligarchie de ces deux partis.
 
Cinquante-deux ans ont passé depuis le moment de la première marche du 4 juillet 1964, il est clair que le pays et le monde se sont transformés de manière substantielle et que le régime de l’exploitation, de l’exclusion, de la pauvreté et de l’inégalité demeure… Il est clair également que l’ELN s’est transformée, le plus jeune des combattants qui a assisté à la prise de Simacota, Nicolás Rodríguez Bautista, a aujourd’hui 63 ans, il reste fidèle aux idées qui ont engendré son engagement et, depuis plus de 25 ans, il conduit l’organisation vers un processus de solution politique négociée et de paix.
 
L’ELN doit être caractérisée comme une organisation sociale et politique en armes, dont la force n’est pas dans la capacité de son armée, mais, essentiellement, dans son lien avec la population et son engagement dans le changement des régions où elle est présente. De là provient son insistance sur la participation décisive de la société civile dans les processus de négociation et sur le fait que la paix se construit à partir des territoires.
 
Au-delà des thématiques générales qui correspondent au « colis » de droits sociaux qui devront mobiliser la conflictualité future (travail, santé, éducation, logement, …), de la lutte pour une démocratie inclusive et respectueuse de la différence, du thème des victimes du conflit et des droits humains de la population, le thème central de l’ELN concerne la politique minière énergétique, l’environnement et les ressources naturelles, aspects sur lesquels l’organisation porte ses revendications depuis le milieu des années quatre-vingt.
 
Aujourd’hui, l’ELN peut compter sur un soutien important si elle touche avec suffisamment d’intelligence pragmatique le thème de la politique minière énergétique, avec une attention particulière sur l’industrie minière artisanale et traditionnelle, petite et moyenne, sur la légalisation des titres de propriétés minières des petits et moyens propriétaires, sur la révision de la politique de distribution et les conditions d’investissement en royalties dans les territoires productifs, la gestion environnementale des multinationales, la conservation des ressources naturelles comme ressources stratégiques de la nation (eaux, landes, zones humides, forêts et écosystèmes fragiles… entre autres), l’engagement social des entreprises avec les populations et les territoires. Si elle affronte de manière décisive l’industrie minière illégale aux mains des paramilitaires et des bandes criminelles, et légalise socialement sapropre industrie minière.
 
L’expérience a démontré qu’il n’existe aucun inconvénient à ce que la société civile participe à un processus de conversations et qu’elle contribue à la construction d’imaginaires de paix et de coexistence démocratique, dans le cadre d’une proposition méthodologique viable et d’un objectif spécifique. Les points à l’ordre du jour qui sont connus, accordés entre le gouvernement et l’ELN, prendront certainement en considération des aspects obligatoires des thèmes accordés à La Havane qui contribuent à l’intérêt général, dans un système politique unique et pour une nation unique.
 
Ce 4 juillet 2016, c’est le cinquante-deuxième anniversaire du début de la lutte armée de l’ELN. Le pays entier attend que l’ELN et le Gouvernement surpassent tous les inconvénients et marchent ensemble vers un cadre de conversations sur la solution politique négociée du conflit armé. Le président Juan Manuel Santos marque un très grand intérêt pour ce processus et Nicolás Rodríguez Bautista a dit récemment qu’ils attendent de s’asseoir pour discuter sur l’ordre du jour publié le 30 mars, suite à la phase exploratoire qui a précédé la TABLE PUBLIQUE. Nous attendons anxieusement cet événement si important, pour lequel différents secteurs de la société civile se sont mobilisés avec une responsabilité et une espérance particulière.

domingo, 3 de julio de 2016


52 años de lucha armada  y  un proceso de paz en "marcha"  con el ELN


CARLOS MEDINA GALLEGO
Docente Investigador
Universidad Nacional de Colombia
Centro de Pensamiento y Seguimiento al Proceso de Paz- CPSPP
Grupo de Investigación en Seguridad y Defensa- GISDE 


En la historia del Ejército de Liberación Nacional –ELN- hay tres momentos fundacionales importantes: la conformación de la brigada pro-liberación José Antonio Galán, con la adopción de la consigna comunera de ni un pasa atrás liberación o muerte (NUPALOM), en el marco de un pacto revolucionario de jóvenes rebeldes en un ritual donde está presente Ernesto “che” Guevara y se decide el impulso de la teoría insurreccional del foco guerrillero en Colombia en los primeros meses de 1963, en el marco del fervor de la revolución Cubana; el segundo momento lo constituye la primera marcha guerrillera, emprendida el 4 de Julio de 1964 en el municipio de San Vicente de Chucuri para hacer efectivo el compromiso adquirido y, el último, la toma de Simacota el 7 de enero de 1965, como el hecho práctico del inicio de la lucha armada. De ese momento a hoy han transcurrido 52 años de historias de compromiso, guerra, tragedia y dolor que hoy buscan afanosamente un escenario posible de solución política negociada. 
  
La aparición pública del ELN, su primera acción militar en Simacota, se acompaña de un manifiesto que en enunciados breves busca expresar el punto de vista de la organización acerca de la propiedad agraria, las condiciones de existencia de los obreros, los pequeños y medianos productores, la educación, la salud, la vivienda,  asumir una posición antiimperialista e informar el inicio de la lucha revolucionaria, sin otro objetivo, en el momento, que el de derrocar el gobierno convocando a los protagonistas del conflicto social y llamando al pueblo liberal y conservador,  a hacer frente a la oligarquía de ambos partidos.
  
Han transcurrido 52 años desde el momento en que se da la primera marcha el 4 de Julio de 1964, es claro que el país y el mundo se han transformado de manera sustancial y que el régimen de explotación, exclusión, pobreza y desigualdad permanecen… También es claro,  que el ELN se ha transformado, el más joven de todos los combatientes, que asistió a la toma de Simacota, Nicolás Rodríguez Bautista,  hoy tiene 63 años, persiste en las ideas que dan origen a su compromiso y, desde hace algo más de 25 años, conduce la organización hacia un proceso de solución política negociada y paz.

El ELN debe ser caracterizado como una organización social y política en armas, cuya  fortaleza no está en su capacidad de ejército, sino, en lo esencial, en su relacionamiento con la población y su compromiso con los cambios de las regiones en que hace presencia, de ahí su insistencia en la participación decidida de la sociedad civil en los procesos de negociación y que la paz se construya desde los territorios.

Más allá de las temáticas generales que se corresponden con la canasta de derechos sociales que han de mover la conflictividad futura  (trabajo, salud, educación, vivienda…), de la lucha por una democracia incluyente y respetuosa de la diferencia, del tema de las víctimas del conflicto y los derechos humanos de la población,  el tema central del ELN tiene que ver con la política minero energética, el medio ambiente y los recursos naturales, aspectos  que la organización ha reivindicado desde mediados de la década de los ochenta.
  
 Hoy el ELN, puede contar con un mayor apoyo si toca con suficiente y pragmática inteligencia el tema minero energético, prestando especial atención a la minería artesanal y tradicional, a la pequeña y mediana minería, a la legalización de los títulos mineros de pequeños y medianos propietarios, a la revisión de la política de distribución y condiciones de inversión de regalías en los territorios productivos, al manejo ambiental por parte de las trasnacionales, a la conservación de los recursos naturales como recursos estratégicos de la nación (aguas, páramos, humedales, selvas y ecosistemas frágiles…entre otros), al compromiso social empresarial con las poblaciones y los territorios. Si enfrenta con decisión la minería ilegal en manos de paramilitares y bandas criminales y legaliza socialmente su propia minería.

La experiencia ha demostrado que no existe ningún inconveniente para que la sociedad civil participe en un proceso de conversaciones y haga sus aportes correspondientes a la construcción de imaginarios de paz y convivencia democrática, en el marco de una propuesta metodológica viable y un propósito específico. Los puntos de agenda que se conocen, acordados entre el gobierno y el ELN, seguramente tomaran en consideración obligados aspectos de los temas acordados en La Habana que competen al interés general en un único sistema político y para una única nación. 

Este  4 de Julio de 2016,  se cumplen cincuenta y dos años del inicio de la lucha armada del ELN.  El país entero está esperando que el ELN y el Gobierno  superen todos los inconvenientes y marchen conjuntamente hacia un escenario de conversaciones  para la solución política negociada del conflicto armado. El presidente Juan Manuel Santos tiene mayor interés en este proceso y Nicolás Rodríguez Bautista ha dicho recientemente que están a la espera de sentarse a conversar sobre la agenda dada a conocer el 30 de Marzo, resultante de la  fase exploratoria que precede la MESA PUBLICA.  Esperamos con ansiedad ese importante y trascendente hecho, para el cual, distintos sectores de la sociedad civil se han movido con especial responsabilidad y esperanza.


4 de Julio  de 2014-2016